Mezcla vertical de usos: comercio abajo, vivienda arriba
La ciudad-puerto combinó desde el origen edificaciones civiles y comerciales en el mismo tejido, y con frecuencia en el mismo edificio: planta baja de almacén o tienda con vanos a la calle, planta alta residencial.
Evidencia
La ficha del centro histórico establece que este “combina edificaciones civiles y comerciales, estas últimas mayormente vinculadas a la actividad marítima y portuaria” (SRC-049, p. 13). El caso mejor descrito es la Casa Boggio: “se presume que la casa fue construida con fin comercial, pues todos los espacios de la planta baja cuentan con vanos de acceso directo al exterior. La planta superior probablemente se haya destinado a un fin residencial” (SRC-049, p. 18). La Casa Boulton fue sede de la firma comercial H.L. Boulton desde 1827, y la propia aduana funcionaba en el esquema mixto que Curtis describió en 1896: planta baja de depósito de mercancías y planta alta habitada por el administrador y sus empleados, en un edificio “al viejo estilo español, alrededor de un patio” (SRC-208, p. 34 del escaneo; traducción del inglés). El mismo viajero anotó “varias calles estrechas a las que abren tiendas y almacenes” (SRC-208, p. 32 del escaneo). Anato confirma que, cerca del puerto, las edificaciones se destinaban a almacenar mercancías, en pabellones largos de una o dos plantas (SRC-016, p. 431).
Aplicación en obra nueva
En las calles comerciales históricas (El Comercio, Bolívar) y en los frentes hacia el puerto, la planta baja debe admitir comercio, taller o servicio, con varios vanos de acceso directo desde la calle —el rasgo documentado en la Casa Boggio—, y las plantas altas, vivienda u oficina. Los locales se dimensionan por vano, no por manzana: muchos accesos pequeños, no una sola vitrina corrida.
Errores que evita
Evita la zonificación monofuncional que vacía el casco fuera del horario laboral; los centros comerciales introvertidos que matan la calle; y las plantas bajas residenciales con ventanas altas y rejas ciegas en calles que históricamente fueron de tiendas. También previene el error contrario: expulsar la vivienda de los pisos altos y convertir el casco en depósito, el destino que ya sufrieron varias casas según el diagnóstico de Anato (SRC-016, p. 431).